"Los páramos deben conservarse" - Entrevista a Robert Hofstede (Diario "El Tiempo", Suplemento Dominical "SEMANA", Sección ECOLOGÍA)
14 de agosto, 2005
El paso de Robert Hofstede por Piura, permitió conocer la opinión de este gran especialista, coordinador del Proyecto Páramo Andino, con respecto a la importancia de los ecosistemas páramos para nuestro país.
"Los páramos de Piura forman el origen de la cuenca amazónica, drenan de un lado al occidente, riegan la zona productiva de Piura, Tumbes, Lambayeque y al otro lado drenan al Amazonas y forman la fuente del río Amazonas". De ahí su énfasis en la protección y preservación de estos ecosistemas de montaña frágiles, generadores de agua para el riego, agua potable y energía eléctrica, poseedores de una importancia invaluable.
Descargue el artículo completo de la entrevista.
Debate
de Ley forestal divide a habitantes de los páramos,
ONG y el Gobierno
2 de junio, 2005
El tema más álgido es
la construcción
de carreteras en las reservas. Autoridades garantizan explotación
sin ir en detrimento de los pobladores.
http://eltiempo.terra.com.co/ecologia/noticiasecolgicas/ARTICULO-WEB-_NOTA_INTERIOR-2093286.html
Video
Páramos
de Colombia
23 de mayo, 2005
Este documental muestra la
diversidad biótica y paisajística
de los páramos, enmarcado en la narración de
su origen geológico, sus características climáticas,
biogeográficas y la importancia de los ecosistemas de
alta montaña como proveedores de servicios ambientales.
Esta dirigido a público general y se espera difundir
en medios masivos de comunicación.
Realizado por el equipo del documentalista Mauricio Vélez
Domínguez, con la asesoría técnica de
Natalia Arango y César Márquez
http://www.humboldt.org.co/chmcolombia/servicios/jsp/paramos/video.htm
Aurelio
Suárez Montoya, La Tarde, Pereira,
10 de
mayo, 2005 (agroecolombia@yahoogroups.com)
El pasado jueves 5 de mayo, la ciudad
de Bogotá presenció una
marcha
de varios miles de campesinos y campesinas pobladores de
los páramos
de Cundinamarca. De todas las edades, con sus atuendos autóctonos
de
tierra fría, de ruana y sombrero de fieltro, con las
mejillas
coloradas y sus gargantas a viva voz desfilaron para recordar
a
quienes promueven y confeccionan las leyes y medidas legales
que
ahora se están expidiendo y que atañen a la
existencia de los
habitantes de dichas zonas, que ellos harán valer
su derecho a la
vida, a la propiedad y al trabajo que, entre otros, se ven
amenazados en medio del diluvio legislativo que está transcurriendo.
La
intimidación que les causan
los textos difundidos hasta ahora de
la Ley de Páramos, de la Ley de Agua y de la Ley
Forestal es
razonable. En la primera de ellas, las actividades productivas
tradicionales como agricultura y ganadería quedarían
prohibidas a
más de 3.000 metros de altura y, si bien, el actual
ponente en la
Cámara, Marco Tulio Leguizamón, ha introducido
cambios más
favorables, la Ley aún carece de los bloqueos suficientes
a fin de
que las autoridades locales o las Corporaciones Autónomas
no puedan
operar con arbitrariedad procediendo a declarar con supuestos
fines
ecológicos como "bienes de interés público"a
las parcelas campesinas
ubicadas en esas alturas y colgar sobre ellas la guillotina
de la
expropiación.
En la Ley
Forestal (o de Bosques) existen vacíos
sobre las opciones
reales para los pequeños productores: su permanencia
en las áreas
cuyo uso del suelo se destine para este tipo de explotación
al no
considerarse el bosque nativo para tal efecto. Todavía
parece que se
está legislando solamente para los inversionistas
de la industria
maderera, nacionales o foráneos, con proyectos rentables
en ese
campo. Y vale recordar lo que Manuel Rodríguez, presidente
de la
Conferencia Mundial de Bosques ha advertido: que los primeros
interesados son "las mismas multinacionales que arrasaron
el bosque
tropical del sureste asiático".
En
cuanto a la Ley Marco de Aguas, aunque todavía
no se inicia en
firme la discusión, el proyecto radicado deja ver
sus "orejas de
lobo" cuando fija el aprovechamiento del recurso hídrico
con fines
de lucro y garantías y horizontes de rentabilidad.
Tal parece que a
quienes escudriñan tales oportunidades, que según
cuentas son los
mismos que buscan la "dimensión económica
y financiera" de los
páramos, les estorban los lugareños tradicionales,
casi todos ellos
pobres, a quienes con señalamientos draconianos se
les acusa en la
nueva Inquisición ambiental como depredadores por
naturaleza.
Aunque las modificaciones a estas leyes pueden dialogarse
y es de
esperar que se transen respetando los derechos ciudadanos
fundamentales, lo que rebosó la copa en Cundinamarca
fue la
declaratoria como Reserva Natural que la CAR intenta hacer
en poco
tiempo de 14.000 hectáreas de algunos de los páramos
de ese
departamento. Así, la subsistencia de los productores
agropecuarios
de dichas áreas queda en entredicho.
Adicionalmente, el TLC viene
a reforzar el despojo de estos campesinos. No sólo por el capítulo
de comercio de Agricultura que
va a favorecer el ingreso fácil de géneros
gringos tanto como
materia prima como procesados, sino porque en él además
se
concretan las posibilidades de "mercado para los servicios
ambientales". Aparte de esto, en el TLC se plasmarían
las "estrategias financieras" que ansiosos tecnócratas
neoliberales
e inescrupulosos mercaderes esperan para comerciar con cuanto
tengan
a mano.
En Colombia marchan
los indígenas,
se expresan los arroceros, se
movilizan los trigueros para apenas nombrar a los sectores
que más
recientemente han expuesto sus dolamas y temores ante el
futuro
incierto. Ahora lo hacen los paramunos a su manera, los del
mismo
tipo de quienes hace dos siglos engrosaron las filas libertarias
cuando éstas atravesaron el célebre Pisba,
gritando con entusiasmo
como el pasado 5 de mayo en Bogotá: "Queremos
chicha, queremos maíz…
multinacionales fuera del país…".
Marcha
en defensa de los páramos en Bogotá, Colombia
4 de mayo, 2005
Ante los Ministerios de Ambiente
y Agricultura, en Bogotá, se
concentrarán mañana jueves 5 de mayo las delegaciones campesinas
provenientes de varios municipios localizados en la altiplanicie
cundi-boyacense, en protesta por las anunciadas Ley de Páramos, Ley
de Bosques y Ley Marco del Agua, que les violan derechos
fundamentales, y para decir no al Tratado de Libre Comercio y a la
declaratoria del Páramo de Guerrero como reserva natural. Se prevél
a asistencia de varios alcaldes y concejales.
La Marcha contra la Expulsión de los Agricultores
de los Páramos de
Colombia, como ha sido llamada por el comité organizador,
se
iniciará a las diez de la mañana frente a la
sede de la Corporación
Autónoma Regional, CAR, en el Parque Nacional.
Coordinan
el acto los comités de paperos, lecheros
y cerealeros
agrupados en la Asociación Nacional por la Salvación
Agropecuaria.
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