En la actualidad, el páramo es un ecosistema intervenido ampliamente. Se utiliza para una serie de actividades económicas diferentes de gran importancia para las zonas y los países donde se desarrollan.

Al mismo tiempo, el páramo es hoy en día el hogar de numerosas comunidades indígenas y campesinas. Muchas de ellas se han desplazado hacia las zonas más altas de la cordillera, por la escasa disponibilidad de tierras más bajas.

Los impactos del uso de la tierra

Todos estos usos han generado impactos y diversas problemáticas que requieren de acciones de manejo y conservación del ecosistema.

Se han definido dos tipos de impactos sobre los páramos, muy relacionados entre sí: los impactos globales y los impactos locales. Los primeros tienen que ver con dinámicas desencadenadas en todo el planeta que los afecta drásticamente, como el cambio climático por el calentamiento global. Sin embargo, el cambio climático está ocurriendo paralelamente a los impactos locales como los de la agricultura y la ganadería, y es my difícil distinguir entre los efectos del uno o del otro.

Los mayores impactos sobre todos los páramos, tanto en los Andes como en extensas zonas de África, son, sin lugar a dudas, la agricultura, la ganadería (bovina y ovina) y las quemas asociadas a estas prácticas.

No es muy extraño considerar que un 60% de todos los páramos están bajo uso continuo. Datos de Ecuador dicen que de los probablemente 20.000 km2 que podrían haber sido ocupados por páramo, hoy en día el 40% está transformado en cultivos, pastos sembrados o tierras erosionadas y un 30% más está modificado en pajonales monótonos, que regularmente se queman y sufren pastoreo moderado.

En los otros países la intensidad de uso es algo menor en Ecuador, pero sólo la superficie de cultivos de papas en Colombia, equivale al 10% de la superficie de páramos.

Prácticamente todos los páramos andinos tienen una presión de cultivos desde abajo, principalmente de papas. Las áreas de mayor producción se encuentran en Mérida (Venezuela), en los departamentos de Santander, Norte de Santander, Boyacá, Antioquia y Nariño (Colombia). En Ecuador, las provincias del Carchi (que colinda con Nariño) y la del Chimborazo, son las que concentran la mayor producción en áreas de alta montaña.

Para mayor información, consulte la versión digital del libro Los Páramos del Mundo, aquí en el MIP.